Era la primera vez que me enfrentaba a un diseño gráfico en tres dimensiones y de gran formato, sin la posibilidad de probar el resultado final antes de su producción.
La clave durante el proceso fue revisar los múltiples elementos de identidad disponibles y combinarlos de una forma que fuera tanto atractiva como eficaz en términos de comunicación.
Era la primera vez que me enfrentaba a un diseño gráfico en tres dimensiones y de gran formato, sin la posibilidad de probar el resultado final antes de su producción.
La clave durante el proceso fue revisar los múltiples elementos de identidad disponibles y combinarlos de una forma que fuera tanto atractiva como eficaz en términos de comunicación.
Como punto de partida, definí el estilo que quería para los cubos: alegre, vistoso, con mensaje y combinando fotografía
A continuación, realicé cuatro diseños diferentes combinables entre sí en distintas posiciones
Por último, dispuse los elementos sobre el troquelado y exporté el resultado con las respectivas marcas de corte